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Cómo clasificamos la evidencia

La mayoría del contenido de salud en internet no te dice cuándo lo que afirma está bien respaldado y cuándo es una hipótesis razonable. Aquí sí. En todo nuestro contenido marcamos cada afirmación relevante con uno de tres niveles, para que sepas con qué firmeza está sostenida.

EVIDENCIA FIRMERAZONAMIENTO MECANICISTADEBATIDO
Cómo clasificamos cada afirmación: de lo más respaldado por estudios a lo que todavía se debate.
[EVIDENCIA FIRME]

Respaldado por revisiones sistemáticas, metaanálisis o ensayos clínicos replicados. Cuando algo aparece marcado así, hay un cuerpo de estudios que apunta en la misma dirección.

[RAZONAMIENTO MECANICISTA]

Coherencia fisiológica: se deduce de lo que sabemos sobre cómo funciona el cuerpo, pero todavía no hay ensayos clínicos directos que lo confirmen. Es plausible, no probado.

[DEBATIDO]

Resultados contradictorios, estudios pequeños, o áreas donde la comunidad científica no tiene consenso. Lo mostramos igual, pero diciendo con claridad que no está zanjado.

Por qué lo hacemos así

Distinguir estos niveles no es un adorno académico: es lo que te permite decidir con la cabeza fría. No todo lo que ayuda a dormir tiene el mismo grado de respaldo, y esconderlo sería tratarte como alguien que no puede con el matiz. Preferimos mostrarte el mapa completo.

Si quieres ver esto aplicado, la guía sobre insomnio por estrés usa esta clasificación a lo largo de todo el texto.